miércoles, 12 de febrero de 2020

Los ojos de Galdós de Carolina Molina





Enfermo y casi ciego. Así vivió sus últimos años Benito Pérez Galdós, el genio que llenó de gloria la literatura de su tiempo. Pese a todo, no le faltó el cariño de amigos, familia y ciudadanos en general. Y, cuando sus ojos necesitaron ampararse en otros más jóvenes para continuar su labor literaria y, así, subsistir, ella, Carmela Cid, estará a su lado. Ella será sus ojos. Y también su voz. Junto a él recorrerá los escenarios de su vida, desde que llegara a Madrid en el último tercio del siglo XIX, como estudiante de Derecho, hasta convertirse en un periodista de peso y un escritor consagrado. Y, a su vez, descubrirá el carácter benevolente y seductor de un hombre a la par inteligente y humilde del que se enamoraron muchas de las más ilustres mujeres de su tiempo, entre ellas, por ejemplo, Emilia Pardo Bazán. 

Pensada por y para Galdós, con un estilo delicado y una prosa fluida, en la línea de sus novelas anteriores, Carolina Molina nos ofrece un retrato entrañable y desconocido del escritor que mejor supo reflejar la España del siglo XIX y los comienzos del XX. Un relato, sin duda, inolvidable.

La autora:

Carolina Molina (Madrid, 1963). Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, ha colaborado en diversos medios, prensa escrita y digital. Fue codirectora de las Jornadas de Novela Histórica de Granada y es directora de las Jornadas Madrileñas de Novela Histórica que se realizan en colaboración con la Biblioteca Regional de Madrid. Preside la Asociación Cultural VerdeViento.
Como autora se ha centrado especialmente en la novela histórica con títulos como La luna sobre la Sabika, Sueños del Albayzin , Guardianes de la Alhambra , Iliberi , El falsificador de la alcazaba , Carolus o El último romántico entre otras. Su novela más reciente es Los ojos de Galdós (Edhasa, 2019).

Mi opinión:

Aunque la narradora de este libro es Carmela Cid, hija de Maximiliano Cid, protagonista de El último romántico, no es necesario haber leído este libro ya que, como se dice en la sinopsis, esta novela está escrita por y para Galdós. La autora retoma su personaje de ficción Carmela Cid, como nexo necesario para contarnos la vida de Galdós.

Galdós, que conoció Madrid observando, y escribiendo lo que veía, acabó sus días casi ciego. Ante la imposibilidad de escribir, decide contar su historia a Carmela, que vive en Madrid desde que muriese su padre. Carmela pondrá por escrito las memorias de don Benito.
Estas memorias se van gestando con conversaciones en las que don Benito le va narrando su vida, sus amoríos, sus idas y venidas.

Carmela también investiga y se va enterando de acontecimientos que no le cuenta Galdós como sus problemas económicos por dedicarse a ayudar a todas las mujeres con las que ha tenido una relación.

Con personajes muy cuidados, la autora nos muestra a un Galdós cercano y amable. De la mano de don Benito y de Carmela, conoceremos nuestra historia más reciente, contada de una forma sencilla, sin florituras innecesarias.

Alternaremos las ficciones que describen hechos verídicos con la historia personal de Carmela y su lucha por conseguir sobresalir en un mundo de hombres.

Es esta novela un canto a la amistad, al amor desinteresado, una crítica política y social de la época y, sobre todo, nos brinda la oportunidad de conocer más a nuestro gran autor Benito Pérez Galdós. 

Una delicia.

Almudena Gutiérrez



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