miércoles, 15 de septiembre de 2021

Un país con tu nombre, Alejandro Palomas

Ediciones Destino. Colección Áncora & Delfín

400 páginas

LA NUEVA NOVELA DE ALEJANDRO PALOMAS TRAS EL PREMIO NADAL

EL INICIO DE UN NUEVO UNIVERSO LITERARIO

Una emocionante y emotiva historia sobre la importancia de perseguir nuestros sueños

Jon, cuidador de elefantes en el zoo, y Edith, viuda que vive con sus once gatos, son los únicos habitantes de una aldea abandonada. Vecinos solitarios primero y ahora buenos amigos, no imaginan que la noche en que la veleta del viejo campanario gira sobre sí misma, el ojo del tiempo se posa sobre la aldea y la vida de ambos está a punto de girar con ella. 

La llegada de la primavera trae consigo una inesperada decisión por parte de la dirección del zoo, a la que se suma un perturbador anuncio: el Ayuntamiento al que pertenece la aldea restaurará la casona en ruinas del lago para convertirla en hotel rural. La doble noticia cambiará de golpe las vidas de Jon y Edith, empujándolos a dar un paso hasta entonces tímidamente contemplado. 

La amistad entre Jon y una callada elefanta llamada Susi, la relación entre Edith y su hija Violeta, desencontradas durante décadas, y una hora de la noche —"la hora trémula"— en la que pasa todo y todo queda conforman Un país con tu nombre: una historia sobre el amor en mayúsculas, la honestidad con los propios sueños y sobre la libertad llevada a su expresión más pura.

 

ALEJANDRO PALOMAS NOS CUENTA

Quedo con Alejandro para que me hable de esta nueva novela, tan esperada y que tan herméticamente guardada ha tenido hasta su publicación hoy, 15 de septiembre. Con Un país con tu nombre se nos anuncia un nuevo universo y le pregunto por ello. «Siempre he trabajado con un material, un barro, que es el de la familia no elegida, la de sangre, y en esta novela he utilizado una no familia para crear una familia propia; es decir, de la no sangre; crear una familia elegida. Son personajes huérfanos, todos ellos; están huérfanos en el mundo. Algunos lo saben, y lo perciben así; otros no, pero se dan cuenta cuando conocen a otros. Y, poco a poco, se va hilando entre ellos un hilo de luz que los va trenzando. Y el tiempo juega con ellos, con todos».

Siento curiosidad por saber si ha cambiado su manera de escribir respecto a las anteriores novelas y esto es lo que me cuenta: «La escritura de la novela ha sido muy singular porque yo nunca había escrito en una situación como esta, de pandemia. Ha habido confinamientos, no confinamientos… En todas las novelas que he escrito antes, el mundo que me rodea ha estado bien, no ha habido ningún problema grave en mi entorno más cercano. En este caso, sí, ha habido una pandemia que me ha afectado en lo personal, en lo cotidiano, y después, también en lo familiar y ha sido complicado tener que separar el mundo de la creación y la realidad cotidiana. He tenido que separar ambas cosas, y una vez que entraba en casa tenía que olvidarme de la actualidad. Me ha costado habituarme a eso, es como disociarte, estar en dos planos totalmente diferentes y combinarlos».



Superados estos obstáculos cotidianos, la escritura fluye y nos presenta una historia compuesta por «Edith, que es una de las protagonistas, una mujer de 76 años que vive en una aldea vaciada, en la que ya no queda nadie de los que la habitaron en su día. Es viuda y vive con once gatos. Por otra parte, está Jon (así, que sé que todo el mundo le va a decir Yon). Pero no, es Jon. Él llega también para vivir en esta aldea; tiene 59 años y es un prototipo de huérfano distinto al de ella. Pero la vida los junta para algo, y ellos no lo saben. De la misma manera que la vida junta a Jon con Susi, que es una de las elefantas del zoo y a la que él decide cuidar. Esto cambiará su vida por completo y también el modo de ver la vida y de verse a sí mismo en relación a su entorno. Eso le llevará a conocer a Suzume, que es una niña de 8 años con unas características y con una personalidad muy especial, y con una verdad muy muy especial. Suzume es la niña enamorada de los flamencos del zoo. Ellos cuatro juntos, más Violeta, que es la hija de Edith y vive en el extranjero, van creando una familia».

Coge carrerilla y me sigue contando: «Alguien me preguntó a qué otra novela se parece Un país con tu nombre, algo que no me habían preguntado jamás. Realmente, es la primera vez que veo exactamente qué tipo de novela es parecida a esta, y es Juntos, nada más, de Anna Gavalda. Creo que hay un tipo de música muy parecido, porque la vida junta, en su caso, a una serie de personajes huérfanos que no tienen nada que ver el uno con el otro; y la vida los junta para rehacerlos, remodelarlos y separarlos, y en mi caso ocurre lo mismo. Yo no era consciente de eso,. Leí Juntos, nada más hace muchísimos años y no lo había vuelto a leer pero, un día, iba conduciendo y de pronto pensé: ¡Ostras!».  Y continúa reflexionando sobre esta conexión con la novela de Gavalda. «Es esa orfandad, es esa cosa de personas que jamás creerías que pueden convivir, que pueden entenderse, y que pueden encontrarse en la vida, y que la vida les une y, de repente, llega la sorpresa, las buenas sorpresas». 

Sobre las sorpresas de la vida y la estructura de Un país con tu nombre, me detalla que «La vida a veces da buenas sorpresas, y esta novela está estructurada en torno a las buenas sorpresas, porque todos los personajes, en realidad, lo que buscan es entender y reconocer cuál es su sueño en la vida. No cuál es su proyecto, ni su ilusión en la vida, no no… Su sueño. Cuál era el sueño que tenían de pequeños, cuál era el sueño que les hacía querer ser mayores, que les hacía pensar en lo que iba a ser la vida para ellos, y recuperarlo, tengan la edad que tengan, da igual». Una novela de sorpresas y protagonizada por distintas generaciones. «Hay muchas generaciones representadas en la novela y eso es algo que me gustaba muchísimo, una novela con muchos matices, y me apetecía mezclarlos todos. Luego está la historia de una de las protagonistas, la elefanta. Esta elefanta está inspirada por la elefanta Susi que está en el zoo de Barcelona».

Pero ¿transcurre la novela en Barcelona? Alejandro nos aclara este dato. «La novela no transcurre en ningún lugar en concreto, no existe una localización exacta para ella. La novela puede pasar en cualquier parte del mundo porque quería dejar claro, en primer lugar, que los sueños no tienen geografía, no existe una geografía de los sueños, todo el mundo sueña.  Y, por otro lado, no existe una geografía de los zoos».  

Los zoos, esos lugares que Alejandro bautiza con otro nombre. «Un zoo es la república independiente de la tristeza. Para mí los zoos son el infierno y dentro de este infierno vive la elefanta Susi y, también dentro de ese infierno, se hace la luz cuando la elefanta Susi y Jon coinciden. Todos los personajes van coincidiendo y tropezando los unos con los otros para salvarse, y Jon se cruza en el camino de Susi para salvarla. La relación que se establece entre ellos es muy real y muy íntima, muy emocional... Quería expresar esta animalidad en una relación. La verdad de una relación es la animalidad de la relación, los sentimientos más puros. Quería trabajar con esto y con una elefanta en un zoo, que es, para mí, la imagen más terrible». Prosigue hablando de invocación. «Tenía que invocar, sacar a esa elefanta de ahí como fuera, porque mi invocación es sacar a la elefanta Susi del zoo de Barcelona; en el fondo estaba escribiendo para invocar, porque siempre he creído que la literatura sirve para invocar.  A mí me ha sucedido, he escrito cosas que han pasado después». 

Pero ¿se cumple aquello que se invoca?  Así lo percibe Alejandro. «Con Un país con tu nombre me ha pasado. Escribí esta novela sin saber, inventé los personajes, no los basé en nadie que conozca conscientemente, y una vez terminada la novela, durante este verano, he conocido a los personajes que he escrito, y eso, para mí, ha sido magia pura. Además, a la Edith real se lo he dicho, «No te conocía, te escribí, te invoqué y estás aquí». Esto es lo más fuerte que me ha sucedido en la vida como escritor». 


Y así, entre invocaciones, nos despedimos, citándonos para la FLM, en la que Alejandro estará firmando el último fin de semana de septiembre, los días, 24, 25 y 26 por la tarde, de 19:00 a 21:00 horas. 
Os dejamos su cuadro de firmas. 

Gracias, Alejandro, por recibir a Pasar Página y adelantarnos el contenido de tu nuevo universo. ¡Feliz y larga vida para ti y para Un  país con tu nombre!

«No hay mirada que supere en grandeza a la del agradecimiento de un animal que ha dejado de sufrir en tus brazos».

 


Marina Collazo Casal