
Mi
primer intento fue con la revista Brigada 21, una publicación que no
dirigía yo (en teoría), si bien, no en la práctica. Pero dejemos las cosas así,
puesto que duró apenas cinco números.


Había
desistido de mi intento cuando al llegar a Madrid lo vi de nuevo posible. Más
de lo mismo, egos y más egos, por lo que cuando la toalla estaba en el suelo,
sucia y pisoteada, encontré personas con ganas de trabajar que confiaron en mí
para llevar a cabo el proyecto. Así nació Pasar Página. Creo que fue
Marina Collazo la que propuso el nombre, debo decir, que con gran acierto,
porque sí: pasamos página y en mi caso, caso, pasé mucho más que páginas,
porque encontré una redacción que no cuestiona mi dirección, porque saben que
no limito iniciativas, más bien al contrario. Eso no quiere decir que pierda de
vista los contenidos, que indefectiblemente pasan por mi filtro.
Creo
que no ha sucedido jamás que vete las entrevistas que me proponen, aunque se
trate de autores en los que no había pensado, pero que la redacción considera
de interés general, que es lo que persigo: dar cabida a todos los géneros, a
todos los escritores y a los eventos que vayan sucediendo en torno al divino
arte de la creación.
Un
día dejaré el proyecto porque los años pasan y ya estoy en la recta final de mi
productividad, pero lo dejaré en buenas manos, feliz de verlo funcionar más
allá de mi presencia. Hemos cumplido un año y todavía me parece mentira haber
llegado hasta aquí. Afortunadamente todavía me queda fuerza para seguir
adelante y si nada lo impide, celebrar una año más con esos seguidores, que ya
han llegado a mil. Gracias a ellos cobramos nuestra nómina mensual porque el
dinero no es el único aliciente para hacer lo que nos gusta. Nuestra moneda se
llama ilusión, y como dice mi querida amiga e inspiradora María Vicente Porcar,
trabajamos por amor: por amor al arte.
Mercedes Gallego Moro
Magnifico!
ResponderEliminarElena S.