Sólo quien conoce el dolor puede enfrentarse a un crimen tan macabro
Frente a la base naval
de Rota, tras el cordón policial que acordona la brutal escena, un grupo de
vecinos clama que se haga justicia: el cuerpo de la joven Diana Buffet yace
salvajemente mutilado y con unas enormes alas cosidas a su espalda.
Ni las cámaras ni el
helicóptero de vigilancia de la base han captado una sola imagen que pueda
servir a la investigación; algo incomprensible.
La sargento Patria Santiago
sabe que el asesino va a volver a matar, pero nadie la cree, ni siquiera el
cabo Sacha Santos -a quien le gustaría ser algo más que su compañero-, porque
al igual que piensa el resto de Rota, Patria ha convivido con el dolor
demasiado tiempo como para ser de fiar.
Una sola pista, la
investigación que Diana estaba haciendo sobre la base, y su relación con la
desaparición de una joven hace sesenta años, cuando los americanos llegaron a
Rota, parecen ser los únicos hilos de los que tirar.
Mi opinión:
Narración coral en primera persona, narrada por cada uno de los protagonistas, su perspectiva de las cosas que van sucediendo o han sucedido, con dos líneas temporales, que se van entrelazando.
Es precisamente el viaje al pasado, el que me ha parecido más interesante. El establecimiento de la base americana en Rota, un pueblo andaluz que se convirtió, de la noche a la mañana, en un pedacito de Estados Unidos en la España gris de la dictadura.
En cuanto a la forma de narrar, no me ha gustado, no me ha permitido entrar en la trama con soltura, frases cortas, palabras solitarias… no puedo decir que sea mala, pero a mí no me ha convencido.
Patria, la protagonista, me ha llegado a poner tan nerviosa que hubo momentos en los que me «obligó» a abandonar la lectura. No he sentido ninguna empatía hacia ella ni hacia sus obsesiones. Un personaje muy complejo, que yo no me he creído.
Me ha gustado el personaje de Candela, la abuela de Patria, una mujer luchadora que ahora está en brazos del Alzheimer con importantes lagunas en su memoria.
Una historia dura y cruda, llena de secretos, con un ritmo rápido y un final demasiado sencillo para la complejidad de la trama.
La autora:
Granada, España, 1989
Men Marías (Granada, 1989) se licenció en Derecho y ejerció la abogacía desde los veintitrés años, especializándose en el sector mercantil. Debutó como escritora con la obra Pukata, pescados y mariscos, que fue galardonada con el Premio de Novela Carmen Martín Gaite 2017 y un accésit en el Premio Torrente Ballester 2017. En el género del cuento, ostenta un total de 28 menciones de ganadora y finalista en diferentes certámenes literarios españoles e internacionales. Además, es tutora de técnica literaria, novela negra y poesía en su ciudad.
Almudena Gutiérrez |
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