lunes, 10 de mayo de 2021

«Cuando venga el rey» de Luis Carlos Castañeda


En el número 37 de la Revista Pasar Página, tuvimos el placer de entrevistar al ganador del Premio Literario de Amazon, después de leernos su magnífica novela que reseñamos a continuación.
La entrevista la podéis leer aquí, pinchando en la fotografía de la portada.


Una historia de amor y muerte en una isla a la deriva

El rey llegaba en el momento justo, a punto ya de que desaparecieran para siempre. Como dijo el alcalde, la visita del monarca significaba para la isla el evento más importante desde que entraron a formar parte de la historia de los pueblos cultos.

Pero la aparición del cuerpo sin vida del doctor Mauricio Santos Padrón flotando en la bahía destaparía las bambalinas de la historia, allí donde habitan las vidas y los anhelos de las personas que interpretan el drama.

¿Quién o quiénes asesinaron al médico ilustre de una cuchillada atroz? ¿Qué pecado habían cometido para pasar de idílico jardín de las Hespérides a desolado aduar rifeño?

Después de cuatrocientos años siendo el centro del mundo, de pronto el alisio dejó de soplar y la historia se olvidó de ellos. Ahora, navegando a la deriva, sólo la anunciada visita del rey y su comitiva puede impedir que la isla desaparezca mar adentro. Pero en una tierra de exaltados, las pasiones rigen los destinos, y el amor, los celos, la envidia y la muerte convertirán el porvenir en una incógnita.

Una ficción histórica que esconde una apasionante novela de personajes que viven y aman con la fuerza y desesperación de las gentes que habitan en el fin del mundo.


Luis Carlos Castañeda, nació en Arucas, Las Palmas de Gran Canaria. Periodista de formación, cursó Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid. Ejerció en distintos medios a lo largo del país, como Diario de Ávila, El ideal gallego o en la revista Malpaís.

En la isla de La Palma fundó y dirigió el semanario El Time y la revista La Palma magazine. Obtuvo el Premio Regional de Periodismo convocado con motivo del 500 aniversario de la fundación de la ciudad de Santa Cruz de La Palma. Cuando venga El Rey, una obra de ficción histórica, es su primera novela larga publicada.

Mi opinión:

La visita del rey Alfonso XIII a la isla de la Palma, es el punto de partida que utiliza el autor para, uniendo ficción y realidad, contarnos la historia de esta isla.

Con unos personajes muy poderosos, va tejiendo una tela de araña con todos ellos, en los que no hay ni uno que sobre, ya sea principal o secundario.

La trama se desarrolla en presente pero recrea la crónica de una época, las costumbres de los lugareños, las profesiones, los adelantos que van llegando, todo muy bien narrado con unos personajes muy bien construidos, que te atrapan a pesar de no tener prácticamente diálogos, algo que es mucho más complicado para conseguir una lectura amena, con un buen ritmo. No hay que olvidar que la isla es un personaje más y para mí ha sido un descubrimiento.

Amor, celos, muerte, pasión, venganza, amistad… no falta de nada en esta historia y, aunque son temas comunes a muchas novelas, aquí están muy bien hilados. La particular forma de narrar, contándonos el pasado y el presente de cada uno de los protagonistas, su historia y su evolución, me ha gustado. También las explicaciones de los avances en fotografía, cine, medicina, sin dejar de lado la masonería, las ideas republicanas, las curanderas, la crianza de gusanos de seda, el horror de las guerras, la doble moral, la diferencia de clases, seguro que me dejo algo, porque es una lectura en la que se aprende sin que nos demos cuenta, otro punto para el autor.

Es, desde luego, una muy buena novela.

Almudena Gutiérrez


jueves, 29 de abril de 2021

Recordando la entrevista a Carmen Posadas

Ayer acudimos a la presentación del último libro de Carmen Posadas, La leyenda de la Peregrina.

Con su simpatía habitual y su buena oratoria, contó muchas curiosidades relacionadas con la escritura de esta novela en la que hace un recorrido por la Historia, desde 1579 hasta el año 2002, utilizando como hilo conductor la famosa perla La Peregrina.

Hoy nos ha parecido un buen momento para recordar la entrevista que le concedió a nuestra revista en enero de 2019.


Carmen Posadas (Montevideo, 1953). Reside en Madrid desde 1965, aunque pasó largas temporadas en
Moscú, Buenos Aires y Londres, ciudad en la que su padre desempeño cargos diplomáticos.

Comenzó escribiendo para niños y en 1984 ganó el Premio Ministerio de Cultura. Es autora además de ensayos, guiones de cine y televisión, relatos y varias novelas entre las que destaca Pequeñas Infamias galardonada con el Premio Planeta de 1998.

Sus libros han sido traducidos a veintiún idiomas y se publican en más de cuarenta países. La acogida internacional, tanto de lectores como prensa especializada, ha sido inmejorable. Pequeñas Infamias recibió excelentes críticas tanto en The New York Times como en The Washington Post. En el año 2002 en la revista Newsweek se saludaba a Carmen Posadas como «una de las autoras latinoamericanas más destacadas de su generación».

Otros galardones son el premio Apeles Mestres de literatura infantil y en el año 2008 Premio de Cultura que otorga la Comunidad de Madrid.


 

AG — Buenas tardes Carmen. Muchas gracias por concedernos esta entrevista. ¿Sabe cuántos libros ha escrito?

CP — No, calculo que más de 40.

AG — Ha tocado narrativa actual, histórica, ensayo, libros infantiles, guiones, relatos, ¿En cuál se siente más a gusto?

CP — Mi género favorito es el cuento. Es todo un reto para un escritor, más incluso que una novela.

AG — Estudiando su biografía he visto que ha escrito varios libros «a cuatro manos» ¿Cómo se organiza para escribir con otra persona?

CP — Depende. El que escribí con mi hija era un libro de medicina. Ella era el médico puesto que lo es, y yo su paciente. En los otros, solía repartirme los capítulos con mi co-autor.

AG — ¿Ha visitado cada uno de los lugares en los que se desarrollan sus historias?

CP — No siempre, aunque procuro visitarlos a veces o es posible.

AG — Su última novela La maestra de títeres es su particular «historia de las vanidades» y en esta obra se basó para su idea inicial. ¿Cómo se le ocurren sus historias?

CP — A veces en un sueño, otras son fruto de un temor, otras de una preocupación, incluso alguna de una obsesión.

AG — ¿Recuerda cuál de sus libros le ha supuesto mayor labor de documentación?

CP — El último. He descubierto que es más difícil documentarse para escribir obras de un pasado cercano que de la prehistoria o de la Edad Media. Si meto la pata en un dato en la Edad Media solo se dará cuenta un estudioso. Si me equivoco en algo de los años 50 o 70, se van a dar cuenta muchas personas.

AG — ¿Cuál es su hábito para escribir?

CP — Ya no tengo hábitos. Antes tenía muchas manías, ahora escribo en los aviones, en los trenes, donde me pille.

AG — ¿Y su planteamiento de la obra?

CP — Trabajo, trabajo, trabajo esa es la receta.

AG — Siempre dice en sus entrevistas que le gusta la soledad ¿por qué?

CP — Me gusta la soledad porque me lo paso muy bien sola. Ya sé que es políticamente incorrecto, pero es la verdad.

AG — Si no viviese en Madrid, ¿En qué ciudad del mundo le gustaría vivir?

CP — Me encanta Madrid, pero no me importaría cambiar. Toda mi vida he estado cambiando de país, de ciudad, me gusta lo desconocido.

AG — Se convirtió en madre siendo muy joven y ahora tiene cinco nietos ¿Cómo es la abuela Carmen Posadas?

CP — Soy una abuela «enrollada» pero no consentidora. No mal crio a mis nietos ni les doy todos los caprichos. Mi suegra hacía eso y no me gustaba nada. Creo que nosotros también tenemos que colaborar con su educación, no arruinar la que le dan sus padres.

AG — ¿Qué cree que han heredado sus hijas de usted?

CP — Espero que hayan heredado la capacidad de trabajo y también la capacidad de disfrutar.

AG — ¿Es muy importante la religión en su vida?

CP — Sí, soy una persona muy espiritual

AG — ¿Qué opina de las redes sociales?

CP — Las redes me agobian y me superan. No quiero estar «inter actuando» día y noche con gente que no conozco.

AG — Imparte, junto con su hermano Gervasio, talleres de escritura y colabora con la Universidad Europea de Madrid, donde una cátedra lleva su nombre ¿Le gusta la docencia?

CP — Me gusta enseñar y ayudar a los demás a cumplir sus sueños de convertirse en escritores. Llevamos 7 años con www.yoquieroescribir.com y hemos tenido más de 5.000 alumnos. Muchos de ellos con obra publicada. Es muy gratificante.

AG — Está en plena promoción de su última novela pero ¿ya tiene proyectos para la siguiente? ¿Escribe diariamente?

CP — No tengo proyectos. No puedo escribir mientras estoy en promoción. Empezaré a pensar una idea nueva a partir de febrero.

AG — Muchas gracias por atenderme. Ha sido un placer conversar con usted.

Almudena Gutiérrez


Esta entrevista se publicó en el número 14 de la Revista Pasar Página.




sábado, 24 de abril de 2021

«Otra oportunidad» de Alex Casademunt

 




OTRA OPORTUNIDAD

nuevo single de

ALEX CASADEMUNT

El pasado 03 de marzo de 2021 nos despertábamos con la fatídica noticia del fallecimiento en un accidente de tráfico de Alex Casademunt, artista que se ganó el cariño de todos nosotros tras su paso por la primera edición del programa Operación Triunfo y que, de alguna manera, seguirá formando parte de nuestras vidas.

Muchos son los ámbitos profesionales en los que se ha desenvuelto el artista durante todos estos años, tanto a nivel musical como en teatro y televisión. Sin embargo, quizás la faceta que menos se le conocía es la de compositor y músico, teniendo en su haber un patrimonio musical de decenas de temas de su propia autoría registrados durante todos estos años.

Coincidiendo con el veinte aniversario de su carrera profesional, Alex Casademunt daba forma a su nuevo trabajo discográfico, el cual verá la luz en las próximas semanas.

Otra oportunidad es el single adelanto de dicho álbum, un tema que el artista grabó a dúo con su hermano Joan Casademunt, con quien ya había colaborado anteriormente y que también estará muy presente en este nuevo disco.

Otra oportunidad es una canción de amor en su máxima expresión, ese amor que pasa por alto los errores, que cura las heridas y que siempre está dispuesto a cruzar las fronteras del no. Un alegato al derecho a equivocarse, a perdonar y a ser perdonado. Balada preciosa que, sin pretenderlo, suena a despedida y que conmoverá los corazones de todos aquellos que hemos querido y seguiremos queriendo a Alex Casademunt.

El single verá la luz el próximo 23 de abril de la mano de su discográfica, Sonogrand Music, acompañado de un video lyric para el cual se han rescatado algunas imágenes de archivo.

Enlace al Video Lyric: https://youtu.be/ukiC1TmkrSk




jueves, 22 de abril de 2021

Recordando a Miguel de Cervantes

Quiero en primer lugar pedir perdón a mi ilustre personaje por mi osadía al entrevistarlo, porque el personaje de hoy no es cualquiera. Hoy tengo a mi lado nada más y nada menos que a Don Miguel de Cervantes Saavedra, Príncipe de los Ingenios, a quien quiero agradecer su presencia. 

Carmen Martin Audouard ― Don Miguel muchísimas, muchísimas gracias por aceptar esta entrevista que ya le advierto será parca en las preguntas, pues me parece que es usted el que tiene que hablar mientras yo escribo.

Miguel de Cervantes Saavedra ― Trataré de no dejarla en mal lugar.

CMA ― Don Miguel, usted nació en 1547 en Alcalá de Henares cerca de Madrid. Corren rumores de que trato de hacer tangibles que era cristiano viejo ¿es cierto?

MdCS ― Bien, vayamos por partes. En aquellos años Alcalá ya era una villa importante y antigua, tenga en cuenta que allí habitaron romanos, árabes y judíos, y en el S XIV fue una población emergente debido a las transacciones y al mercado comarcal, lo que hizo crecer la población. La judería y la morería de Alcalá fueron de las más notables de Castilla, y en ese mismo siglo tuvieron lugar en la ciudad Las Cortes de Castilla  que, aunque menos significativas que las de las instituciones similares, en la Corona de Aragón con las Cortes de Aragón, Catalanas y Valencianas, fueron enormemente importantes. Se concedía a la oligarquía urbana de ciertas ciudades el «voto en Cortes» y supusieron la renovación periódica de la relación política entre rey y reino. Si a todo eso le unimos que, en 1499 el cardenal Don Francisco Jiménez de Cisneros fundó la Universidad, Alcalá era una villa, efectivamente muy importante.

Nunca pude demostrar mi limpieza de sangre, aunque es cierto que mi abuelo paterno fue familiar de la Inquisición, sin olvidar que mi abuela perteneció a una familia de médicos cordobeses lo que hace pensar que pude tener alguna «raza» de confeso, e incluso a mi padre Don Rodrigo, que fue un cirujano itinerante suscito sospechas de ser un converso.

CMA ― Fue el tercero de cinco hijos y en 1566 recién instalada la corte en Madrid se va a vivir allí con su familia, usted ya tenía diecinueve años, lo que en aquella época le hacía ser, no ya un muchacho, sino un hombre. ¿Pensó que en Madrid tendría más oportunidades?

MdCS ― En el mes de junio de 1561 S.M. el Rey nuestro señor Don Felipe II, que Dios guarde, había trasladado la Corte a Madrid desde Toledo. Se dieron varias razones para ello: tratar de contentar a Doña Isabel de Valois, que se asfixiaba dentro del alcázar toledano y era realmente insistente con su esposo para salir de allí, y después, alejar la corte de la influencia del Arzobispo  Bartolomé de Carranza, quien a pesar de haber sido premiado por Don Felipe II con el arzobispado, sorprendió por su forma de ejercer la caridad, gastando cantidades ingentes de ducados en redimir cautivos, casar huérfanas, dar estudio a los pobres, atender a los presos y dar limosnas a los hospitales. Todo esto y el que, en cualquier causa promovida por la Inquisición, el nombre de Don Bartolomé era invocado como defensor, con más frecuencia de la deseada por sus enemigos, hizo que el inquisidor Fernando Valdés comenzara a instigar la forma de poder procesar al Obispo. Todo esto trajo la consecuencia, de que Madrid se convirtiera en el centro político de la monarquía, lo que supuso que tres años después, yo iniciara mi carrera como escritor, contando con el aprecio y amistad de Don Juan López de Hoyos, que ostentaba el cargo de rector del Estudio de la Villa.

CMA ― ¿Qué le llevó a tomar la carrera de las armas?

MdCS ― Mi hermano Rodrigo militaba en la compañía de Diego de Urbina, y en aquel momento la Armada de la Santa Liga, al mando de Don Juan de Austria, tiene la intención de hacer frente a los turcos, defender Chipre y luchar contra los infieles.

CMA ― ¿Qué supuso para usted Lepanto? Se dice que allí usted combatió muy valientemente, que incluso con una importante calentura prefería morir luchando por Dios y por su Rey que apartarse de la cubierta, siendo destinado al esquife situado en la popa de la nave, un lugar de los más peligrosos dentro del barco.

MdCS ― Como usted sabrá, Lepanto o Naupacto, era una bella ciudad que daba nombre al Golfo situado a su vez al norte del Golfo de Corinto. La ciudad ya era conocida por los mitos de Heracles, donde se menciona que ese semidiós construyó una flota, para acometer la invasión del Peloponeso, siendo el mismo lugar donde se desarrolló la batalla entre atenienses y espartanos, durante la conocida como Guerra del Peloponeso. Es la zona donde tuvo lugar la batalla naval que lleva su nombre entre la Santa Liga, compuesta por España, Venecia, los Estados Papales y Génova, contra el Imperio Otomano, siendo un sitio con multitud de arrecifes. Había embarcado en la galera Marquesa, y mi recuerdo de aquel lugar nunca fue bueno, recibí dos disparos de arcabuz en el pecho y un tercero en la mano izquierda que me la dejó inútil, aunque tuve la suerte de no perderla y aguantar junto con mis compañeros, hasta la llegada de Don Álvaro de Bazán, que desde la retaguardia reforzó los puntos críticos de la batalla. Pero siempre me he sentido orgulloso de que mi manquedad no nació en una taberna, sino en una de las glorias más grandes que tuvo España. Y como evoque contra Avellaneda «Si mis heridas no resplandecen en los ojos de quien las mira, son estimadas, a lo menos, en la estimación de los que saben dónde se cobraron; que el soldado más bien parece muerto en la batalla que libre en la fuga, y es esto en mi de manera, que si ahora me propusieran y facilitaran un imposible, quisiera antes haberme hallado en aquella facción prodigiosa que sano ahora de mis heridas sin haberme hallado en ella». Esto es para mí Lepanto.

CMA ― Estuvo al borde de la muerte y cayó preso de los turcos.

MdCS ― Fui preso en Argel,  enorme prisión para muchos cientos de los nuestros, allí encabecé una fuga que resultó frustrada; no desistí, volviendo a escapar, pero quiso Dios que un renegado revelara mi escondite, y de nuevo estuve preso, hasta que se efectuó por parte de unos sacerdotes trinitarios el pago de los quinientos ducados que valía mi libertad.

CMA ― Si le parece dejamos las guerras y hablamos de mujeres, de sus mujeres. Usted fue un gran amante de la libertad pero no solo para usted sino también para las mujeres. Las quería libres, poderosas y elocuentes ¿Me equivoco?

MdCS ― En absoluto. Siempre ha sido para mí el mejor don. Si usted ha leído El Quijote, sabrá que hay una charla entre Alonso Quijano y su escudero Sancho, donde aquel le dice «La libertad, Sancho, es uno de los más preciados dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre, por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida…» En otras de mis obras ellas pronuncian discursos que deberían recordarse para siempre, en defensa de la libertad para las mujeres, que normalmente tienen un gran don de la palabra.

Mis hermanas me hicieron ver el rechazo al matrimonio por obligación. Ellas vivieron relaciones de libertad con hombres de gran prestigio, con los que nunca se casaron, incluso Marcela, huye del matrimonio y de sus pretendientes haciéndose pasar por pastora para vivir en libertad, y qué decir de La Gran Sultana donde Doña Catalina reivindica su derecho a la libertad religiosa o La Gitanilla, que cuando es vendida a un caballero, se enfrenta a comprador y vendedores mientras les dice: «Estos señores bien pueden entregarte mi cuerpo; pero no mi alma, que es libre y nació libre, y ha de ser libre en tanto que quisiere…» Y por último quiero decirle que tuve una hija, Isabel, a la que también quise libre, y que al ser su madre mujer casada, no puede darle mi apellido y tuvo que llevar los del marido de su madre, cosa que me contrarió bastante.


CMA ― Nadie lee desde hace muchísimos años libros de caballería, sin embargo, su gran creación, El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, ha sobrevivido hasta convertirse en una obra de obligada lectura. ¿Por qué cree que ha sido esto?

MdCS ― Las modas son cambiantes y quizás algún día vuelva a ponerse de moda algo parecido a los libros de caballería, pero respondiendo a su pregunta, no escribí El Quijote pensando en que era una obra magistral, sino poniendo mi sentimiento y mi reflexión. Quizás quise ser como Alonso Quijano, o tal vez quise demostrar que, pase lo que pase, siempre hay que luchar contra los gigantes o, simplemente creer que debemos vivir nuestra vida, haciendo lo que deseamos, pero siempre con dignidad y creyendo en nosotros mismos. Yo como es lógico conocía a fondo los libros de caballería como Amadis de Gaula, que pese a no haber existido nunca se le daba por real. En El Quijote trate de criticar esos libros que tanto odiaban los moralistas y padres de familia, hasta el punto de pedir su prohibición por considerarlos un ataque a la moral, debido a su sensualidad y su aceptación, entre otras cosas, de las relaciones prematrimoniales, los juramentos ante Dios de considerarse matrimonio sin la presencia de un cura sancionador. Particularmente no eran de mi interés, me parecían lascivos y eróticos.

CMA ― ¿Por qué Sancho un agricultor, en lugar de un joven escudero?

MdCS ― Sancho no es un escudero es como usted bien dice, un pobre labrador, con pocas entendederas, de racionamiento llano y simple pero la más de las veces tremendamente sensato, poco amigo de los líos y un compañero leal, a pesar de su glotonería, de su lascivia y de su falta de conocimiento, todo ello lo suple con una gran sabiduría popular, convirtiéndose en la voz de la razón. Sancho es egoísta y generoso, sólo espera enriquecerse que es su fin en el mundo, quiere satisfacer a su mujer y si la puede hacer gobernadora de una ínsula, miel sobre hojuelas.

CMA ― ¿Ha sido El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha su mejor obra?

MdCS ― Mi mejor obra y la más querida fue La Galatea. El género pastoril fue mí favorito, pero si hay que clasificarlas, después, sin duda, iría El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.

CMA ― Sería interminable hablar de su obra, pero si le agradecería, que nos explicara el amor de Don Quijote por Dulcinea.

MdCS ― Creo que ese amor que siente por Dulcinea, que ni se llama así, ni es como el la ve, demuestra la ceguera del enamorado. Yo presentaba a Aldonza como lo que es: labradora, un poco sucia, ruda y no muy agraciada. Él la idealiza, le cambia el nombre, la ve virtuosa, bella, cultivada y hasta emperatriz de La Mancha. Eso es enaltecer a alguien cuando estamos enamorados.

CMA―Por qué nunca hemos visto un retrato suyo, y su rostro siempre ha sido pintado, a través de las definiciones que de él se han encontrado escritas.

MdCS―Nunca fui coqueto, no tuve mucho tiempo y además me abruma la fama.

CMA―Fue un gran amante de la poesía, y si usted me lo permite, querría mostrarle una que aparece en una zarzuela llamada El Huésped del Sevillano del maestro Don Jacinto Guerrero, donde por cierto, usted aparece hablando con Constanza, la que sería protagonista de su novela La ilustre fregona y declamando su maravillosa poesía:

Pintura sobre pintura

Traiciones y encrucijadas

Misterio, amor, aventuras

Raptos, celos, cuchilladas

Las pasiones desatadas

En la noche suave

Mezcla admirable y extraña

Místicos y aventureros

Y poetas y guerreros

Es Castilla y es España

Al sonar de su campana

Sabe hablar al corazón

Con voces de tradición

La Catedral Toledana

Toledo solar hispano

Crisol de la raza Íbera

Dichoso aquel que naciera

Español y toledano 

¡Oh Toledo si yo puedo!

Para tu honor y tu gloria

He de escribir una historia

En un mesón de Toledo


MdCS―La verdad es que no es mal sitio Toledo para nacer, ni para morir.

CMA―Como es lógico, desconoce que hoy, en pleno siglo XXI su figura representa la marca España, siendo conocido en el mundo entero, y no es exageración, gracias a una institución de fama mundial llamada Instituto Cervantes. Existen numerosas estatuas suyas, una de ellas famosísima en Madrid en la que aparece usted con Don Quijote y Sancho, ambos a lomos de Rocinante y del rucio, acompañados de Dulcinea, y de una representación de La Gitanilla, y es más, en una época no lejana tuvimos billetes que llevaron su retrato, ah, y se me olvidaba mencionar la existencia de un premio literario. Si decimos el Manco de Lepanto un noventa por ciento de la población sabe de quién estamos hablando. ¿Seguro que nunca esperó pasar a la posteridad?

MdCS―No, nunca pensé que mi obra y mi nombre llegaran a esas alturas, ya que me codee con grandes escritores como Lope de Vega, aunque nuestra relación no fue precisamente buena, pero muchas gracias a todos. ¿Sabe que cuando uno es recordado, nunca muere?

CMA―Usted no morirá nunca Don Miguel. Muchísimas gracias por su asistencia ha sido un auténtico placer poder hablar con usted.


Carmen Martín Audouard


Esta entrevista se publicó en el número 10 de la Revista Pasar Página.