sábado, 7 de noviembre de 2026

Premio Literario de Amazon. Crónica de una gala que no lo fue.

 

Empiezo por darle mi enhorabuena a Manolo Palomeras, que con su novela Morirás en despoblado, se ha alzado con el Premio Literario Kindle Stoyteller de Amazon.

Los otros finalistas presentes:

Luis A. Santamaría con La firma de la muerte.

Lorena Franco con Despertarás en otra vida.

Roberto Martínez Guzmán con La rebelión de los tuertos.


La cita ha sido en el Instituto de Ingeniería de Madrid, una Casa Palacio, en el distrito de Chamberí.

Si bien el evento, organizado por Ana Nieto, y por el que había que abonar 79 euros para asistir, se dividía en tres bloques y se extendía durante 6 horas, con diferentes ponentes, el último bloque se anunciaba como «acto oficial de entrega del Premio Literario Kindle Stoyteller 2026».

Ya me pareció extraño que cuando se presentó a los finalistas, hubiese uno que no estaba presente, porque había decidido guardar su anonimato, a pesar de que la organización obliga por contrato a la asistencia al acto. ¿Deberían de haberle descalificado? Probablemente, sí.

A lo que voy, os cuento cómo fue: presentaron a los cuatro finalistas presentes, que subieron al escenario, les hicieron unas breves preguntas  y, ante el asombro de los asistentes, les invitaronn a abandonar el escenario para dar paso al representante de Amazon que, sin sobre, y sin parafernalia de ningún tipo, dijo el nombre del ganador, después de comentar que había sido muy complicada la elección.

Manolo Palomares salió, le dieron la mano, la enhorabuena, un tímido aplauso de los presentes y ya, ni más discurso ni nada de nada. Unas fotitos y el acto había acabado.

Me pareció una falta de organización increíble, poquísima puesta en escena tanto para los finalistas, como para todos los que se habían desplazado hasta Madrid desde diferentes puntos, por supuesto con invitación de alguno de los finalistas… no sé, puede que a Amazon no le interese este premio pero yo me pregunto, ¿para qué lo sigue organizando?

Probablemente no tendría que haber contado esto, pero me he sentido tan mal por los finalistas y por los que nos hemos movido un viernes por la tarde para acudir a lo que dice mi título, una gala que no fue tal, que creo que había que decirlo.

Me traigo la alegría de haber conversado con Roberto Martínez Guzmán, al que hacía años que no veía, con Laura Sanz y su marido, Paco, con Lorena Franco, que fue la que amablemente me invitó, a pesar de no conocerme y a la que me ha encantado desvirtualizar.

También he podido saludar a Carlos Díaz Domínguez, a Luis A. Santamaría, a Raquel Ortega y, por supuesto, al ganador, al que hemos «asaltado» ya en la calle para pedirle una entrevista para Pasar Página, como cada año.

En fin, que es una pena que estas cosas sucedan y un desprestigio para la organización.

Almudena Gutiérrez


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